Ponzano baila al ritmo de Lalala

El Grupo de restauración La La la revoluciona la calle de moda con cuatro locales de estética moderna y sabores tradicionales: La Lianta, La Charla, La Malcriada y La Estlecha

Ponzano ya no es una calle, sino un inmenso escaparate gastronómico. No existe en Madrid una concentración similar de bares y restaurantes de calidad, y tan diferentes entre sí. Sin embargo, le faltaba un aporte más desenfadado para completar la baraja. Esto se ha cubierto con los cuatro locales del Grupo La La La: La Lianta, La Charla, La Malcriada y La Estlecha. Espacios modernos, bien decorados, donde se come bien, se comparte, se ríe y se disfruta de la vida.

El Grupo Lalala es un grupo de restauración nacido en 2016 creado por jóvenes emprendedores, que además de socios son amigos. Su objetivo desde el principio ha sido darle una vuelta de tuerca a los planes de cañas y cenas. Los restaurantes cuentan con espacios exclusivos y una línea decorativa común: ladrillo visto, azulejos, un punto industrial y, sobre todo, una apuesta decidida por la buena cocina: hortalizas de Asturias, carnes felices de La Finca, pescados de las lonjas del Norte... y también una cervecería japonesa, pero con el ritmo Lalala.

La Lianta

Su nombre lo dice todo. Como esas amigas que no sabes cómo, pero te acaban ‘liando’. Abrió en 2015 y es la veterana del Grupo Lalala. La Lianta es un espacio de ladrillo visto y mesas altas ancladas a la pared, con un ambientazo que lo ha convertido en el local más animado de Ponzano. Su epicentro es la barra de mármol blanco, perfecta para el tapeo. Su carta mantiene la esencia del aperitivo tradicional con dos hits imprescindibles: la tortilla de patata y una espléndida ensaladilla rusa. Un must.

La Malcriada

Un concepto renovado del aperitivo, las cañas y las cenas informales. La Malcriada es muchas cosas en un mismo cuerpo: una cervecería, un bar-restaurante y una taberna clásica. La Malcriada hace honor a su nombre y no quiere encasillarse, pero sin perder de vista su esencia que es dar bien de comer en una atmósfera relajada y jovial. Recetas clásicas presentadas con mucho gusto y producto fresco que llena su despensa cada día. Algunos de sus platos estrella son las rabas, al más puro estilo Santander, y unos inconmensurables huevos estrellados.

La Charla

Sólo hay que echar un vistazo a la redes sociales para ver lo que dicen de este sitio: ¡espectacular!, ¡todo riquísimo!, ¡excelente y divertido! Lógico, es un lugar acogedor, con dos plantas para diferentes opciones. Puede ser un sitio ideal para un buen aperitivo o comer o cenar de manera más pausada. La carta juega con toques internacionales, transmite mucha personalidad y una magnífica materia prima. Diversidad de platos divertida, destacando productos traídos directamente de la huerta Asturiana y las sabrosas carnes de La Finca.

La Estlecha

Sí, se dice con ‘L’, como lo pronunciaría un japonés. Un rasgo diferencial que rompe con la oferta patria y sumerge a la clientela en lo mejor de la culinaria nipona. No es un restaurante al uso, sino una cervecería japonesa. Un espacio acogedor con una preciosa barra de mármol negro y taburetes altos para comer en barra, copas, música... Sushi elaborado en directo: makis, niguiris o un tartar para acompañar con una cerveza japonesa, por ejemplo. Además, cócteles japoneses. ¡Kampai!