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La Esfera publica 'La batalla del Acantilado Rojo'

La Esfera de los Libros edita, con la colaboración de Ricardo Cebrián Salé, una nueva versión del clásico de la literatura china basado en la época histórica de los Tres Reinos.

​«El imperio, largo tiempo dividido, debe unirse; largo tiempo unido, debe dividirse». El romance de los tres reinos es una novela épica china en la que historia, leyenda y magia se entremezclan para describir un mundo antiguo en el que el coraje y la rectitud de los gobernantes eran tan importantes como el arte de la guerra para lograr vencer en la batallas y en la vida. En el año 208 parece que la terrible guerra civil que asuela China está a punto de terminar: Cao Cao, el Primer Ministro, ha reunificado la mayor parte del país derrotando uno a uno a sus rivales. Suyos son los recursos y los hombres, una sola campaña en dirección al sur y podrá proclamar el fin del conflicto. Sólo hay un problema: sus enemigos se encuentran detrás de uno de los mayores ríos del mundo y él carece de flota propia. La batalla del Acantilado Rojo es uno de los momentos más dramáticos de la historia. Una victoria del Primer Ministro implicará el fin de la contienda y seguramente el inicio de una nueva dinastía. Pero, antes, Cao Cao deberá conjurar los presagios que anuncian la derrota. 
 
La Esfera de los Libros publica, con la selección y edición de Ricardo Cebrián Salé, una nueva versión de este «clásico poco conocido y muy difundido». Acantilado Rojo es la batalla central de la novela El romance de los tres reinos, una de las cuatro novelas clásicas chinas, que a su vez está basada en la época histórica de los Tres Reinos (220-280 d.C.). «Hablamos de una novela con más de un millar de personajes en la que la vida, la muerte, la lealtad, la piedad filial, la amistad y el buen gobierno son tratados desde múltiples puntos de vista. Tal es la potencia de esta historia que ha dado pie a numerosos derivados: novelas, videojuegos, películas, juguetes y hasta varias series en las que sus protagonistas se reencarnan en estudiantes de instituto», dice Cebrián. 
 
Las leyendas y crónicas sobre la era de los Tres Reinos fueron transmitidas de generación en generación por toda China hasta hacerse muy populares en los siglos XIII y XIV, durante la dinastía Yuan de origen mongol. A finales de la misma y comienzos de la dinastía Ming, Luo Guanzhong (cuyos orígenes exactos no son del todo conocidos), recogió el testigo de dichas leyendas y los poemas y cantos que las acompañaban para crear una obra que ha sido calificada como siete partes de verdad por tres partes de ficción. El romance de los tres reinos se popularizó tanto que se crearían numerosas versiones y tal fue su fama que una copia acabaría en la biblioteca de El Escorial en tiempos de Felipe II. Aunque la obra no alcanzó su versión definitiva hasta la década de 1660, cuando Mao Lun y Mao Zonggang le dieron su forma actual. 
 
Guerras interminables, acción a raudales, intrigas palaciegas y numerosos personajes que van desde un simple carnicero hasta la aristocracia más refinada. Si hay una obra épica en la rica literatura china es sin duda El romance de los tres reinos. Esta novela narra la terrible guerra civil que llevaría a la caída de la dinastía Han y el inicio de la era de los Tres Reinos china. Una época dura y violenta en la que surgirían numerosos héroes todavía venerados por todo Asia Oriental. 
 
El editor de La batalla del Acantilado Rojo explica: «Esta es una de las épocas más interesantes de la historia de China, tan solo comparable en Europa a la caída del Imperio Romano. Tras casi cuatro siglos de dominio, la dinastía Han decae a finales del siglo ii d.C. y deja paso a la anarquía y la guerra civil, en un conflicto en el que nadie estaría a salvo hasta que se estabilizaron las fronteras con la formación de los Tres Reinos en el año 220 cuando se proclamen tres emperadores distintos cada uno con su propia dinastía. China no volvería a estar unificada hasta el año 280 y para aquel entonces la población se había reducido en casi cuarenta millones de personas. Semejantes enfrentamientos destrozan los lazos de la sociedad sí, pero dejan espacio para nuevas oportunidades. Es una época de héroes que no habrían llegado a nada de no ser por los tiempos turbulentos. Y entre ellos tres grupos de valientes se adelantarían en esta carrera por reunificar el imperio y dejarían esa tremenda impronta en la cultura popular. Hablamos de los seguidores de Liu Bei, considerados tradicionalmente como defensores de la restauración de la dinastía Han, y que incluían a grandes estrategas como Zhuge Liang y poderosos guerreros como Guan Yu y Zhang Fei; los seguidores de Cao Cao, recordado como el taimado líder, un estratega que parece que pretendía quedarse todo para él; y la familia Sun, un linaje de grandes generales que defenderían las tierras al sur del Yangtsé. Estos tres grupos acabarían liderando los Tres Reinos».